Nuestro cuerpo suele avisar antes de que el problema sea mayor, pero muchas veces normalizamos ciertas molestias y seguimos adelante.
Estas son algunas señales habituales que indican que algo no va del todo bien:
Dolor recurrente
Cuando una molestia aparece una y otra vez, no suele ser casualidad. Puede indicar una sobrecarga, mala postura o falta de equilibrio muscular.
Rigidez al levantarte
Si notas rigidez por la mañana o tras estar sentado un rato, puede ser señal de falta de movilidad, tensión acumulada o inflamación articular.
Molestias que no desaparecen
El dolor que no mejora con el paso de los días merece atención. Ignorarlo puede hacer que se cronifique.
Sensación constante de carga o tensión
Esa sensación de “espalda cargada”, cuello tenso o piernas pesadas es una señal frecuente de que el cuerpo necesita ayuda.
Prestar atención a tiempo puede marcar la diferencia entre una molestia puntual y un problema más serio.
Cuidar el cuerpo también es saber cuándo pedir ayuda ![]()
